En mi cabeza, todo es más difícil de lo que parece
- Laly Fdz
- 19 abr
- 1 Min. de lectura

Últimamente mi mente no descansa.
Pienso demasiado.
En lo que fui,
en lo que hice,
en lo que tal vez no fue suficiente.
Y aunque intento callarlo…
siempre vuelve.
Es como si dentro de mí hubiera una voz
que no deja de cuestionarlo todo.
¿Y si pude haber sido mejor?
¿Y si no di lo suficiente?
¿Y si simplemente… no fui lo que necesitabas?
Y ahí empieza todo.
Las comparaciones que no veo,
pero imagino.
Las historias que no conozco,
pero construyo.
Y poco a poco, sin darme cuenta,
empiezo a sentirme reemplazada…
incluso antes de tener pruebas.
Como si mi lugar hubiera sido fácil de ocupar.
Como si lo que fui
no hubiera dejado tanto como yo pensé.
Y sé que no todo es real.
Sé que muchas cosas están solo en mi cabeza.
Pero eso no hace que duela menos.
Porque la incertidumbre pesa distinto.
No es una verdad clara.
Es un “tal vez” constante que no se detiene,
que se repite,
que se mete en cada pensamiento.
Y lo más difícil…
es no saber cómo apagarlo.
No saber cómo volver a sentirme suficiente
cuando hay una parte de mí
que insiste en lo contrario.
Pero entre todo ese ruido,
intento recordar algo… aunque sea bajito:
que no soy reemplazable,
aunque hoy no logre sentirlo.
Y que tal vez,
esto no se trata de quién ocupa mi lugar…
sino de aprender a no perder el mío.
A veces no es lo que pasa… es lo que mi mente hace con eso.



Comentarios